Documento fiscal con fichas de póker y calculadora que ilustra el tope del 90% a las pérdidas de juego desde 2026
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Límite a la deducción de pérdidas de juego 2026: el tope del 90% de la ley OBBBA y por qué puedes pagar impuestos sin ganar nada

Daylongs ·
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¿Puedes deber impuestos en 2026 sin haber ganado un centavo? Sí, y ese es el problema

Sí. Desde el año fiscal 2026, la ley One Big Beautiful Bill (OBBBA) limita tus pérdidas de juego deducibles al 90% de lo que perdiste, y la deducción tampoco puede pasar de tus ganancias. Ganas 100.000 dólares, pierdes 100.000, y solo cuentan 90.000. Los otros 10.000 siguen en tu declaración como ingreso sin nada que los cancele. Terminas el año con el mismo dinero con el que empezaste y aun así debes impuestos.

En mi opinión, es uno de los cambios más silenciosos y más molestos de la ley. No toca al contribuyente que compra un billete de lotería al año. Golpea a quien apuesta mucho y por ambos lados: apostadores deportivos con cientos de jugadas, jugadores de póker de volumen, quienes pasan el mismo dinero muchas veces por una máquina. Su ganancia bruta es enorme aunque su resultado neto sea cero, y el tope actúa sobre el bruto.

Todo lo que sigue gira en torno a dos preguntas. ¿Qué tan grande es mi volumen total de apuestas? ¿Qué tan cerca de cero queda mi resultado neto? Si tu neto es claramente negativo o tu volumen es pequeño, la regla casi no importa. Si mueves mucho dinero cerca del empate, puede pesar más que tu tramo impositivo.

Este texto explica la regla de fondo para un público general. No reemplaza a un asesor con tus registros delante. Y si vives fuera de EE. UU., recuerda que lo que sigue solo importa si tributas allá.

¿Cuál era la regla anterior y cuál es la nueva?

Durante décadas la estructura fue simple. Las ganancias se sumaban al ingreso. Las pérdidas eran una deducción detallada, limitada al monto de las ganancias. Un año con 100.000 ganados y 100.000 perdidos daba 100.000 de ingreso y 100.000 de deducción, y el efecto fiscal era cero si detallabas.

La OBBBA cambió solo el lado de la deducción. Las ganancias siguen tributando completas. Las pérdidas ahora se admiten solo hasta el 90% de lo perdido, y sin superar las ganancias.

AspectoHasta 2025Desde el año fiscal 2026
Ganancias gravables100%100%
Parte de las pérdidas deducible100%90%
Techo de la deducciónTotal de gananciasTotal de ganancias
Arrastre del exceso de pérdidasNoNo
Jugadores recreativosDeducción detalladaDeducción detallada, al 90%
ProfesionalesDeducción de negocioDeducción de negocio, con 90%

Fíjate en lo que no cambió. No hay arrastre, el jugador recreativo sigue teniendo que detallar, y el lado del ingreso queda intacto. La única palanca que movió el Congreso fue el recorte del 10%. Una palanca pequeña con efectos grandes cuando el volumen es alto.

¿Cómo sale la cuenta de “pago impuestos aunque quedé en tablas”?

Supón un tramo marginal del 24% y que detallas deducciones. Las cifras son ilustraciones, no pronósticos, y muestran el ingreso gravable adicional que crea el tope.

GananciasPérdidasDeducción anteriorDeducción nuevaIngreso adicional gravadoImpuesto extra al 24%
$50.000$50.000$50.000$45.000$5.000$1.200
$100.000$100.000$100.000$90.000$10.000$2.400
$100.000$105.000$100.000$94.500$5.500$1.320
$100.000$111.111$100.000$100.000$0$0
$100.000$80.000$80.000$72.000$8.000$1.920
$250.000$250.000$250.000$225.000$25.000$6.000

Mira la cuarta fila. Con pérdidas de alrededor del 111% de las ganancias, el 90% de las pérdidas se encuentra con el techo de las ganancias. Por debajo pagas por el recorte. Por encima quedas compensado del todo, pero es un consuelo triste porque significa que perdiste dinero de verdad.

La última fila es la que debería inquietar al apostador de volumen. Mover 250.000 dólares al año es normal para quien apuesta a diario. El resultado: 6.000 dólares de impuesto en un año sin nada que mostrar, y duele más porque nadie pensaba en ese año como uno con beneficios.

¿A quién afecta de verdad?

El tope depende del volumen y del resultado neto. Estos grupos están en la zona de riesgo.

Apostadores deportivos. Con las aplicaciones de apuestas legales, un apostador habitual puede hacer miles de jugadas al año. Cada apuesta ganada cuenta como ganancia, y el total crece rápido. Con un acierto del 52% y el mismo capital rotando muchas veces, la ganancia bruta es grande y el neto puede quedar plano.

Jugadores de póker. Torneos y partidas de dinero real generan premios frecuentes y pérdidas en rachas. Inscripciones, buy-ins y recompras llenan el lado de las pérdidas. Un jugador que queda en tablas con 200.000 dólares de movimiento anual siente el recorte del 10% en dólares reales.

Jugadores de tragamonedas y mesas. En las máquinas el agrupamiento por sesión es lo que más importa, porque el mismo dinero puede pasar por el aparato muchas veces. La forma de netear cada sesión cambia las cifras brutas sobre las que opera el tope.

Profesionales. Quien declaraba el juego como negocio y deducía por esa vía conserva la estructura, pero el límite del 90% ahora se aplica. Para mí esto elimina la principal ventaja que el profesional tenía sobre el aficionado, y a muchos jugadores de tiempo completo les va a caer mal.

Jugadores ocasionales. Quien gana 3.000 dólares en un casino y pierde 3.000 entre un par de viajes paga impuesto sobre 300 de ingreso fantasma. Es irritante, no catastrófico. La regla pesa menos donde el volumen es pequeño.

Sesiones y registros: de dónde sale tu cifra bruta

Como el tope muerde sobre la actividad bruta, la manera de contar ganancias y pérdidas ya no es una nota al pie. Es la palanca que sí controlas.

En juegos de máquina, el IRS acepta desde hace tiempo el criterio de sesión. Tratas una visita al casino, o un periodo de juego, como una unidad y lo netéas. Una sesión que empieza con 500 y termina con 620 es una ganancia de 120. Una que termina en 380 es una pérdida de 120. No se declara cada giro.

Netear dentro de la sesión reduce a la vez las ganancias y las pérdidas brutas, y con ello el recorte del 10%. No lo trates como truco. Debe reflejar cómo transcurrió el juego y tus registros deben respaldarlo. Un criterio flojo que netea según convenga no resiste una pregunta.

Lo que yo guardaría, como hábito y no como proyecto:

  1. Un diario corrido con fecha, lugar, tipo de juego o apuesta y monto ganado o perdido por sesión.
  2. Estados de ganancias y pérdidas de los casinos y el resumen anual de cada casa de apuestas o sala de póker.
  3. Boletos, recibos y movimientos de banco o tarjeta que respalden el dinero que entra y sale de una cuenta.
  4. Cualquier formulario W-2G que recibas, guardado junto al diario para que ambos cuadren.
  5. Una nota breve de con quién jugaste, cuando sea relevante.

Lo que hay que evitar es que una casa de apuestas informe tus ganancias al IRS y tu diario cuente otra historia. Si la cifra de terceros está en el expediente, tus registros deben explicar cada diferencia. Es la misma lógica de cualquier declaración: tus documentos tienen que coincidir con lo que la autoridad ya ve, como repasamos en nuestra lista de verificación de deducciones fiscales.

¿Qué puedes hacer? Respuestas de planificación

No puedes negociar el porcentaje, pero sí varias variables.

Incluye el recorte en tus pagos estimados. Si estás cerca del empate con volumen alto, aparta el impuesto adicional sobre el 10% de tus pérdidas esperadas y págalo cada trimestre. Los recargos por pago insuficiente son la parte evitable.

Haz las cuentas antes de diciembre. El techo de ganancias es anual. Si vas claramente por debajo y piensas jugar más, conviene saber dónde estás antes de fin de año, porque después del 31 de diciembre las opciones se reducen.

Decide si detallar realmente conviene. Un jugador recreativo con pérdidas modestas quizá ya use la deducción estándar, y entonces el tope no cambia nada porque nunca obtuvo ese beneficio. La comparación es entre tus deducciones detalladas totales, con las pérdidas de juego al 90%, y la deducción estándar.

Revisa tu estructura si juegas como profesional. Que calces como profesional depende de hechos como regularidad, ánimo de lucro y forma de conducirte. Los beneficios son más estrechos ahora. Un asesor que conozca tu patrón debe revisarlo, y sale más barato que el error. Si ya se acumuló un problema con la autoridad, nuestro repaso sobre cuándo contratar un abogado para deudas fiscales explica cuándo vale la pena la ayuda externa.

Reduce la rotación si el margen es mínimo. Si pasas el mismo dinero muchas veces por ventajas diminutas, la nueva regla grava esa rotación. Menos apuestas, con más convicción, dan cifras brutas menores y menos ingreso fantasma.

No traslades ganancias al año siguiente. Sin arrastre de pérdidas, aplazar una ganancia grande no rescata el 10% no deducible. Solo mueve el problema.

Si además tienes inversiones, la planificación es otra con herramientas distintas. Para ese lado mira la guía de impuesto sobre ganancias de capital en acciones.

¿Viene la derogación? Qué está pendiente y qué es incierto

Legisladores de ambos partidos han presentado proyectos para restituir la deducción completa. Eso es real, y ahí termina la certeza. Al momento de escribir esto no se ha aprobado nada, y yo no planificaría contando con la derogación.

Trato este tema como cualquier proyecto fiscal pendiente. Un proyecto dice algo sobre el apetito político, no sobre la regla que gobierna tu declaración. Si el Congreso actúa, la fecha de entrada en vigor y si alcanza a 2026 son preguntas abiertas. Si pagas de menos suponiendo que habrá derogación y no llega, el recargo es tuyo.

Mi consejo es práctico. Construye tu plan de 2026 sobre la regla del 90%. Si más adelante se restituye la deducción, recibirás un reembolso agradable o pagarás menos. Apostar en sentido contrario sale caro.

Errores comunes bajo la nueva regla

ErrorPor qué dueleSolución
Suponer que empatar significa impuesto ceroEl recorte del 10% crea ingreso fantasma gravableEstima el impuesto sobre el 10% de las pérdidas hasta el monto ganado
Juzgar solo por el netoEl tope actúa sobre pérdidas y ganancias brutasLleva ambos totales por separado
No tener diario al momentoLa deducción se cae si te la cuestionanAnota cada sesión o apuesta
Fiarte del resumen de fin de añoPuede estar incompleto o no cuadrarConcilia con tus propios registros
Saltarte los pagos estimadosRecargos por ingreso fantasmaPaga por trimestre si estás cerca del empate
Creer que la pérdida se arrastraEl exceso no se trasladaTrata cada año por separado
Ignorar las reglas estatalesLos estados tratan distinto las pérdidasVerifica cómo aplica tu estado
Contar con la derogaciónUn proyecto no es leyPlanifica con la regla vigente

El patrón es el mismo en todos. La gente trata el impuesto del juego como un trámite anual y se lleva el golpe, cuando el trabajo real está en cómo registras el año mientras ocurre.

Otras reglas fiscales con mucho papeleo premian el mismo hábito

Me preguntan si otras normas funcionan igual. No comparten el tope, pero castigan la documentación floja de la misma manera. La deducción por cónyuge en una herencia solo se sostiene si puedes probar el vínculo y los valores, como explicamos en la guía de deducción del cónyuge en el impuesto sucesorio. Los gastos de un programa ejecutivo se deducen o no según lo que puedas demostrar, tema del artículo sobre la deducción fiscal de un MBA ejecutivo. Y cuando una declaración sale mal, las multas pesan más que el impuesto original, como detalla el cálculo de sanciones en el impuesto a la renta. Una pérdida de sesión que puedes probar con un estado vale más que una que recuerdas.

Resumen

Mi lectura es directa. El tope del 90% es un porcentaje modesto con un efecto desproporcionado sobre un grupo reducido: el jugador activo, de alto volumen y cercano al empate, que antes no debía nada. Si eres tú, haz las cuentas pronto, ordena tus registros y paga impuesto estimado sobre el ingreso fantasma en lugar de esperar que desaparezca. Si juegas de vez en cuando, es una molestia de unos cientos de dólares como mucho. Y si llega la derogación, tómala como un extra, no como un plan.

Este artículo es solo informativo y no constituye asesoría fiscal, legal ni contable. Las normas cambian y cada caso es distinto, así que consulta a un profesional fiscal calificado antes de tomar decisiones sobre tu declaración. El estado de los proyectos de ley corresponde al momento de redacción y puede haber cambiado.

¿Qué cambió en 2026 con la deducción de pérdidas de juego en Estados Unidos?

Con la ley OBBBA, para los años fiscales que empiezan después del 31 de diciembre de 2025 solo se puede deducir el 90% de las pérdidas por apuestas, y la deducción sigue sin poder superar las ganancias. Antes se deducía el 100% de las pérdidas hasta el monto ganado. Ese recorte del 10% es lo que genera impuesto en un año de empate.

¿De verdad puedo pagar impuestos si gané y perdí lo mismo?

Sí. Si ganas 50.000 dólares y pierdes 50.000, con la nueva regla solo se deducen 45.000. Los 5.000 restantes de ganancias tributan sin nada que los compense. Con la regla anterior ambas cifras se anulaban por completo.

¿Tengo que detallar deducciones para restar las pérdidas?

Si juegas de forma recreativa, sí. Las pérdidas son una deducción detallada, así que solo ayudan si tu total supera la deducción estándar, mientras que las ganancias cuentan como ingreso en cualquier caso. El jugador profesional que declara su actividad como negocio deduce por esa vía, pero el tope del 90% también alcanza a esas pérdidas y gastos.

¿El tope del 90% afecta a los jugadores profesionales?

En mi lectura de la norma, sí. El Congreso redactó el límite para las pérdidas de transacciones de apuestas, y esa definición ya incluía los gastos que un profesional incurre en la actividad. El colchón que tenía el profesional frente al aficionado es ahora mucho más delgado.

¿A partir de qué nivel de pérdidas dejo de pagar impuesto en un año de empate?

Cuando tus pérdidas llegan a cerca del 111% de tus ganancias, porque el 90% de esa cifra iguala lo ganado y entra a regir el tope de las ganancias. Por debajo de esa proporción queda un ingreso fantasma gravable, que crece cuanto más cerca estés del empate exacto.

¿Cómo debo registrar mis sesiones para respaldar la deducción?

Lleva un diario al momento con fecha, lugar, tipo de apuesta y montos ganados y perdidos, y guarda respaldos como estados de ganancias y pérdidas del casino, historiales de casas de apuestas y comprobantes bancarios. Para máquinas, el IRS acepta desde hace tiempo agrupar por sesión. El diario y los estados de terceros deben cuadrar.

¿Existe algún proyecto para derogar el límite del 90%?

Se han presentado proyectos con apoyo de ambos partidos para restituir la deducción completa, pero al momento de escribir esto ninguno se ha convertido en ley. Considera la derogación posible pero incierta. Planifica con la regla del 90% y ajusta si el Congreso la cambia.

¿Esto aplica también a mi declaración estatal?

Depende del estado. Algunos parten de las cifras federales y absorben el cambio de forma automática, otros tienen reglas propias sobre pérdidas de juego y unos pocos no permiten deducirlas. Revisa el tratamiento de tu estado antes de dar por hecho el resultado federal.

¿Puedo arrastrar pérdidas no deducidas al año siguiente?

No. Las pérdidas de juego se limitan a las ganancias del mismo año fiscal y el exceso no se traslada. El 10% no deducible se pierde, y aplazar una ganancia a otro año no lo recupera.

Vivo en Latinoamérica o España, ¿me afecta esta regla?

Solo si eres contribuyente en Estados Unidos, por ejemplo residente, ciudadano que vive fuera, o alguien con ingresos de apuestas de fuente estadounidense. Tu situación depende de tu condición fiscal y de los convenios aplicables. Las reglas de tu país de residencia sobre premios y juego son un asunto aparte que conviene consultar localmente.

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